Nací y me desarrollo en una situación privilegiada. A pesar de vivir en México, un país con altos índices de violencia, pobreza y delincuencia, nunca he tenido que sufrir los estragos de estas crisis en mi vida. Mi familia tiene dinero por lo cual he tenido la oportunidad de pasar Año Nuevo en Europa y estar casi un mes allá, conocer Canadá en un largo tour de costa a costa, viajar en un crucero de Royal Caribbean para unas vacaciones en el paraíso del Caribe y asistir al Dorado World Tour de Shakira con asientos VIP, entre otras cosas. Menciono esto porque es lo más fresco que tengo en la mente. Pero creo que tener todos estos privilegios en mi vida también me han hecho pensar o dar por sentado algunas cosas que no debería pensar ni dar por sentado.
Detrás de todas estas oportunidades hay un gran esfuerzo por parte de mi papá para que todos podamos tener calidad de vida, buena educación y valores para vivir una vida más plena. Aunque mi papá no es una persona religiosa, sus acciones hablan por él y lo que más destaca de mi papá, desde que mi mamá lo conoció hasta la fecha, es que es humilde, ayuda a todas las personas que puede, no es envidioso, su familia es lo más importante para él. Es una persona realmente admirable. Pongo todo esto como antecedente para explicar la lección tan importante que me dio el día de hoy.
Mi abuela materna hace tandas con su familia y algunos amigos cercanos. En esta última tanda me quedó muy mal y yo estaba decepcionada y molesta, pero aún así lo habíamos mantenido en secreto de mi mamá para que no se fuera a enojar con mi abuela. Whatever, este fin de semana fui a Tula y le platiqué los problemas que hubo con la tanda y le pedí que no le dijera nada a mi abuela. En fin, pasó el fin de semana y yo me tuve que regresar a Puebla. Hoy me habla mi mamá en la mañana y dice que quiere hablar conmigo porque le tuvo que comentar a mi abuela de lo de los problemas de mi tanda. Obviamente me molesté porque le había pedido que no dijera nada, le colgué, y no le quise volver a contestar.
Como reacción a mi frialdad en las llamadas, mi mamá me escribió por WhatsApp diciéndome que había tenido que hablar con mi abuela porque mi papá les había hecho un préstamos fuerte y en ese momento —por razones y motivos que aún no aclaro bien— me enojé aún más. Estaba enfurecida, como loca. Lo único que podía pensar era: “si no me puede terminar de pagar mi tanda, no va a poder pagar ese préstamo” o “a mí mamá le encanta meterse en broncas que no son suyas.” Yo no quería escuchar a mi mamá; no contestaba sus llamadas y la bloqueé en WhatsApp. Estaba tan molesta que le tuve que llamar a mi novio, quien generalmente siempre me tranquiliza. Fue tan raro mi coraje que ni siquiera llamándole a Omar me pude tranquilizar. Estaba enojada, llorando, frustrada, tenía un nudo en la garganta. Ahora que lo recuerdo, me doy pena ajena.
Como no podía hablar con nadie más, hablé con la persona del dinero. Mi papá habló tan claramente conmigo que sin mencionar la palabra ‘humildad’ me dio a entender su importancia, la importancia de la familia, por qué es importante apoyar a los demás sin esperar nada a cambio y así fue cómo entendí por qué a mi papá le va tan bien en la vida. No es envidioso, no desea el mal ajeno, ayuda a todas las personas que puede cuando está en su capacidad hacerlo. Y lo más importante, que lo hace de corazón. Algunas de las cosas que me dijo fueron: que gracias a Dios nosotros tenemos la fortuna de estar bien económicamente, de tener una vida con algunos lujos y que no carecemos de lo básico que es casa y comida. Me dijo que lo que él le presta a mi mamá es como un regalo, que él nunca espera que se lo pague. Que si mi mamá puede recuperar ese dinero, adelante, pero que si no puede, él nunca se lo va a cobrar. Que mi papá, mi tío Vicente y mi abuelo trabajan apoyándose. Cuando uno tiene, los otros le prestan y así mutuamente; así es como han logrado su éxito. Y que nunca se reúnen para ver cuánto se deben. Que la familia y el amor a la familia es lo más importante. Que si mi abuelita, mi mamá o mis tíos están en necesidad, los apoye siempre y que agradezca todo lo que tengo. Que a veces mi familia no tiene ni para comer y que no sea tan mierda y malagradecida de andar enojándome si él les presta. Que todo lo que él hace y/o presta es de corazón y para que su familia (Pérez, Flores y Delfín) estén bien.
Instantáneamente después de hablar con mi papá se me bajó el coraje que traía, me sentí como una perra envidiosa y malagradecida. Y entendí por qué le va bien a mi papá: él ayuda a muchísima gente sin esperar nada a cambio. Y lo más importante es que entendí que para relacionarse con cualquier persona es de ley que tenemos que llevar la humildad y la empatía por delante. Creo que nunca podré agradecerles lo suficiente a mis padres por ser tan buenos y por enseñarme a ser mejor persona cada día, ya sea viviendo una vida religiosa y/o espiritual y predicando con el ejemplo. Fue una mañana muy importante para mí, de esas que marcan tu vida, dejan lecciones y se quedan en tu corazón para siempre.
Recuperado de Tumblr (15 de Octubre de 2018)
Que Dios los bendiga hoy, mañana y siempre.
Les mando mi amor infinito a donde quiera que se encuentren,
xx
Que Dios los bendiga hoy, mañana y siempre.
Les mando mi amor infinito a donde quiera que se encuentren,
xx
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