Es difícil darle sentido a esta palabra cuando estamos atravesando por un mal momento, sin embargo, en los últimos meses me he dado cuenta de su importancia. En el último año he atravesado uno de los retos más difíciles de mi vida -principalmente por el qué dirán-: iniciar una nueva carrera universitaria desde cero, a mis 22 años. Me estresaba pensar que la mayoría de mis amigos y/o conocidos ya se habían graduado o estaban por graduarse y que a mí me faltarían al menos tres años para obtener mi título. Empecé a llenarme de energía negativa, a odiar mi vida y a odiarme a mí misma por haber desaprovechado el tiempo que debí haber utilizado para terminar una carrera.
Mientras tanto, han estado pasado cosas maravillosas en mi vida a lo largo de este año. Para empezar, lo inicié en Europa (no hay mejor manera de empezar el año); me fui de vacaciones con mi abuelita y mi tía Gladys a CDMX; fui a la Huasteca Potosina con mi hermana; pasamos el día del padre en Querétaro (con el plus de que México le ganó a Alemania en el mundial); estuve en la fiesta temática de Star Wars por el cumpleaños de mi papá; fui a Amecameca con mi familia materna; pasé el cumpleaños de mi novio en Toluca con mi familia política (incluyendo a mi suegro); pasé mi cumpleaños en Puerto Vallarta con mi mamá y mi hermana; cumplí tres años con Napo; nos fuimos de vacaciones a Orlando, USA y conocimos Walt Disney World, Universal Studios y Sea World; fui con Napo, mi mamá, mi hermana y mi tía Betty a dar el grito de independencia a Taylor; fue la fiesta de tres años de Cesarín; estuve en El Dorado World Tour de Shakira en zona VIP; tomamos una clase de periodismo en Las Quekas; fui a la fiesta de disfraces de mis tíos en Tampico y ya puedo tachar de mi lista de deseos "viajar en avión privado." A lo largo de todas estas cosas maravillosas que Dios ha puesto en mi camino, he encontrado un círculo de buenos amigos, he pulido mi actitud hasta lograr una mejor versión de mí misma y me he acercado más a Dios, de manera espiritual y religiosa.
Mientras una parte de mí siempre se estaba estresando y preocupando por iniciar la carrera desde cero, una parte de mí estaba muy emocionada porque iba a hacer algo que finalmente me apasionaba. Y después de analizar todo el proceso por el que he pasado para convertirme en la persona que he llegado a ser, puedo decir que el tiempo es el mejor amigo, el mejor juez y el mejor maestro. A veces no queremos dejar que el tiempo cure las heridas o que el tiempo nos ayude a salir de una situación tóxica, pero es el tiempo -con sus altibajos, como una montaña rusa- el que nos hace cambiar, ver las cosas como realmente son y tomar en cuenta factores que no veíamos en el pasado.
Así es como el tiempo ha funcionado para mí. He podido ver quiénes son mis verdaderos amigos, quiénes no, cuáles son mis capacidades y cómo potencializarlas para explotarlas y obtener los frutos de su trabajo, quién siempre quiso lo mejor para mí, quién no, cuáles fueron mis errores en el pasado para no repetirlos, etcétera. El tiempo es mucho más sabio que cualquier psicólogo, yogi, teólogo o filósofo. Mi primer semestre en la nueva carrera fue turbulento pues una parte de mí le echaba ganas y la otra quería tirar todo al catre porque: "ya estoy muy vieja, mejor voy a dejar la escuela para ponerme a trabajar, cuando me gradúe voy a ser una anciana, esto no es lo mío, etcétera." En fin, pretextos sobraban. Entonces decidí tomar la carrera con un nuevo enfoque: "26 años no son muchos, aún eres joven, graduándote vas por la maestría, puedes empezar a escribir guiones mientras estudias, etcétera." Y este semestre ha sido maravilloso; la escuela no es una tortura sino un placer y me va realmente bien.
Mi punto es que el tiempo es demasiado valioso y sabio. Si estás desperdiciando tu tiempo, haz algo para aprovecharlo. Si has desaprovechado tu tiempo, nunca es tarde para comenzar a aprovecharlo al máximo. Yo reprobé materias, semestres, me cambié de carrera dos veces, dejé de estudiar, luego regresé y entre tanto alboroto perdí tiempo. Sin embargo, estoy aprovechando esta nueva oportunidad de la vida, del destino y de mis padres. Estoy contenta con mi vida, con mi persona, con mi ideología y filosofía de vida, es por eso que no cambiaría nada de lo que he vivido; porque sin esos errores que cometí, mientras desaprovechaba el tiempo y la salud, no sería la persona que soy hoy en día, no pensaría lo que pienso, no hubiera vivido lo que he vivido. Gracias al tiempo por enseñarme que la vida es una y que es maravillosa, a pesar de todas sus circunstancias. Y como dice una canción de Shakira: "no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo aguante." Y creo que es verdad, a mí me ha funcionado. Utilicen y regalen su tiempo de manera sabia y productiva. Espero que utilicen la paciencia al tiempo en todos los aspectos de su vida y verán cómo ésta cambia para bien.
Que Dios los bendiga hoy, mañana y siempre.
Así es como el tiempo ha funcionado para mí. He podido ver quiénes son mis verdaderos amigos, quiénes no, cuáles son mis capacidades y cómo potencializarlas para explotarlas y obtener los frutos de su trabajo, quién siempre quiso lo mejor para mí, quién no, cuáles fueron mis errores en el pasado para no repetirlos, etcétera. El tiempo es mucho más sabio que cualquier psicólogo, yogi, teólogo o filósofo. Mi primer semestre en la nueva carrera fue turbulento pues una parte de mí le echaba ganas y la otra quería tirar todo al catre porque: "ya estoy muy vieja, mejor voy a dejar la escuela para ponerme a trabajar, cuando me gradúe voy a ser una anciana, esto no es lo mío, etcétera." En fin, pretextos sobraban. Entonces decidí tomar la carrera con un nuevo enfoque: "26 años no son muchos, aún eres joven, graduándote vas por la maestría, puedes empezar a escribir guiones mientras estudias, etcétera." Y este semestre ha sido maravilloso; la escuela no es una tortura sino un placer y me va realmente bien.
Mi punto es que el tiempo es demasiado valioso y sabio. Si estás desperdiciando tu tiempo, haz algo para aprovecharlo. Si has desaprovechado tu tiempo, nunca es tarde para comenzar a aprovecharlo al máximo. Yo reprobé materias, semestres, me cambié de carrera dos veces, dejé de estudiar, luego regresé y entre tanto alboroto perdí tiempo. Sin embargo, estoy aprovechando esta nueva oportunidad de la vida, del destino y de mis padres. Estoy contenta con mi vida, con mi persona, con mi ideología y filosofía de vida, es por eso que no cambiaría nada de lo que he vivido; porque sin esos errores que cometí, mientras desaprovechaba el tiempo y la salud, no sería la persona que soy hoy en día, no pensaría lo que pienso, no hubiera vivido lo que he vivido. Gracias al tiempo por enseñarme que la vida es una y que es maravillosa, a pesar de todas sus circunstancias. Y como dice una canción de Shakira: "no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo aguante." Y creo que es verdad, a mí me ha funcionado. Utilicen y regalen su tiempo de manera sabia y productiva. Espero que utilicen la paciencia al tiempo en todos los aspectos de su vida y verán cómo ésta cambia para bien.
Que Dios los bendiga hoy, mañana y siempre.
Les mando mi amor infinito a donde quiera que se encuentren,
xx
Comentarios
Publicar un comentario