Tengo 25 años, estoy a dos meses de cumplir 26 y no he sido capaz de terminar una carrera universitaria. He sido muy inconstante y ahora checando mi transcript y mi reporte de avance me he dado cuenta que desde el 2013 que dejé mi casa para irme a la universidad he flaqueado en la universidad. Pasé de literatura, a administración de negocios internacionales, otra vez a literatura, intenté actuación, luego psicología y terminé dando varios retiros temporales, varias bajas voluntarias, reprobé semestres completos, me cambié de carrera y cancelé planes de estudio. Me alcoholizaba todos los fines de semana, faltaba a la escuela, me salí de las residencias universitarias, viví en varias casas y departamentos fuera de la universidad. Por cuestiones económicas y de salud dejé la universidad en dos ocasiones; en una regresé a vivir a Tula y en la otra me fui a vivir seis meses a Polanco en Ciudad de México. Intenté estudiar francés y no terminé ni el primer mes por mi inconstancia. Y cuando al fin parecía que ya me había estacionado en Comunicación y Producción de Medios, llega la pandemia y el autosabotaje llegó de nuevo. No reprobé todo un año pero prácticamente lo pagó mi papá en vano porque terminé dando, otra vez, dos retiros temporales.
Siento que no sólo me saboteo a mí, sino también a las personas a mi alrededor. Después de un año y medio de vivir con Omar, como roomies, y casi un año de pandemia lo convencí de que dejara la escuela, de que se enfrentara a su papá y que lo dejara TODO y se fuera conmigo a Querétaro a trabajar con mi papá. Y todo por mi locura, porque yo ya no quería estudiar. Omar me hizo caso; dejó atrás todo sin siquiera pensarlo, sin cuestionarlo tanto y hoy en día le va bien. Tiene un trabajo estable y la capacidad de mantener un hogar, sin estudios. Y en este momento yo me siento peor; mi carácter, mi flaqueza, mi flojera me han impedido hacer algo por mi independencia económica, emocional y social. Sin embargo, tanto tiempo para mí, me ha llevado a escuchar podcasts de autoayuda, de meditación, entré al mundo del yoga, empecé a tener una vida más espiritual y a generar rutinas para mi bienestar mental, personal y espiritual. Algo que amo es amanecer todos los días e iniciar el día con mi rutina de yoga y con una oración. Amo ver a Jesucristo como mi maestro y ver la vida con amor en todo y en todos. Todo esto y los cursos de autoayuda y para mejorar mi autoestima me han ayudado a entender que necesito independizarme por mí misma, para lograr que las personas me vean como una mujer adulta y para yo misma verme como una mujer que conquista lo que se propone.
Y me decidí. Regresé a la escuela y estoy cursando ahorita en verano, a mis casi 26 años, una materia con compañeros que tienen 20 y 21 años. Incluso ya hice mi mural de sueños o sueñógrafo; éste incluye imágenes de mis metas a mediano plazo. Y está muy cool. Sin embargo, después de ver mi plan de estudios, mi transcript, mi reporte de avance, me desilusioné. Literalmente hice un recorrido por los fracasos académicos que he tenido en la universidad desde el 2013. Mi mente se llenó de pensamientos negativos: "llevas 8 años en la universidad", "tu carrera de 4 años se va a convertir en una de 10", "no has podido concretar algo tan sencillo como una carrera universitaria", etc. Sé que debo cuestionar mis pensamientos con 'The Work' de Byron Katie. Sé que mis pensamientos no son reales y tampoco me definen, ni a mí, ni a mis sueños, ni a lo que soy. Sé que cada día es una oportunidad nueva para reinventarme. Y que todo lo que fui en el pasado puede ser cambiado de un día para otro con el simple pensamiento de que puedo ser una persona nueva. Sin embargo, aún esta sembrada en mí la semilla del fracaso, de ser buena para nada, de una autoestima frágil.
Y aunque tengo todos estos miedos, dolor por mis decisiones del pasado y juicios internos y externos, hoy entiendo que trabajar en uno mismo ayuda. La terapia ayuda, los podcasts y los libros de autoayuda sí sirven. Te abren la mente, te haces consciente y como he escuchado últimamente, "cuando abres los ojos no puedes volver a cerrarlos". Te puedes hacer el tonto, pero nunca más lo serás. Hoy en día estoy más consciente que nunca que el rumbo que ha tomado mi vida, en todos los aspectos, no es responsabilidad de nadie más que mía. Es por eso que aunque tengo miedo, inseguridad e incertidumbre no voy a huir como siempre lo he hecho. No me voy a acobardar y buscar la salida fácil como siempre lo he hecho. Tengo un objetivo claro: terminar la carrera, conseguir mi título, hacer mis prácticas en Estados Unidos, con suerte encontrar un trabajo en alguna productora hollywoodense y mudarme. Quiero escribir, porque siempre ha sido mi sueño. Quiero escribir un best-seller, vender los derechos y convertirme en la guionista del proyecto. Además, he pensado últimamente que el teatro es una herramienta que me puede ayudar a pulir mi vena creativa; tanto escribiendo como actuando para quitarme el miedo al público y mejorar mi autoestima
Todo esto es un resumen de que todo lo que he hecho, a pesar de mis errores, no ha sido en vano. Vivir con Omar me ayudó a crecer como persona, a ser más ordenada, a cuidar de mí misma físicamente y después yo encontré el camino para cuidar de mí mental, emocional y espiritualmente. Lo que quiero -y voy a lograr- es lo que siempre he querido sólo que nunca me había enfocado y siempre dejaba todo disperso. Hoy encontré el balance: Dios, yoga, ejercicio, agricultura urbana, baile, comedia, lectura, escritura, reflexión, seducción y trabajo duro. Mi título es el primer paso; que se logrará pasando las materias que me faltan, una por una hasta que terminé con mi plan de estudios. Mi best-seller es el segundo paso; que se logrará escribiendo por lo menos una página diaria cada día hasta llegar a las 365 páginas en un año. Vivir en Estados Unidos es el tercer paso; que se logrará consiguiendo mis prácticas en EUA una vez teniendo mi título o incluso antes de eso. Estos sueños son bebés, una vez que los alcancé, crecerán y se convertirán en algo mucho más increíble y especial de lo que me puedo imaginar. Ya estoy en el camino, con mis ojos fijados en el objetivo. Con temor y con valor, con miedo y con alegría, con juicios y con oportunidades. La vida es HOY, el ayer ya no existe y el mañana aún no llega.
Comentarios
Publicar un comentario